Como muchas mujeres, comparto por
estos días una fase especial de ser mujer. Estoy embarazada y con todos los
síntomas propios de esta etapa de la vida: tengo mucho sueño, náuseas, jaquecas,
fatiga, acidez. Mi cuerpo me pide cama, silencio, sol, calma, cariño en el
pelo. Estoy sensible, un poco llorona, vidente. Mis ojos se han achicado un
poquitito y brillan, mi cara se ha vuelto pálida. Mi abdomen comienza a salir y
mis pechos están cada día más grandes. Por momentos me desconozco y no me gusto; en otros, me
encuentro intensamente preciosa y sexy. Así voy. Y mientras voy, la casa sigue
funcionando y Santiago iluminado bajo mi ventana; mientras escribo, se mueve
con sus luces, como siempre.
Por suerte amo profundamente mi
trabajo, y estar sentada de mañana frente a un paciente me hace muy feliz. He
probado que hacer lo que me gusta en esta fase me hace sentir mejor. Las
náuseas y los dolores pasan a la sala de espera y yo puedo ser libre para
seguir siendo feliz. Hacer lo que deseo
me hace bien.
Estar gestando una vida nueva es un
trabajo importante, tan importante que mi presión arterial baja para
concentrarse en nutrir bien a quien será mi futuro hijo o hija.
El sábado, 20 minutos antes de
presentar mi conferencia sobre Crianza Respetuosa en el Primer Encuentro de
Maternidad Consciente en Santiago, comienzo a sentir síntomas de una jaqueca
con “aura”. Estas jaquecas las tengo en cada uno de mis embarazos, y aunque no
son nuevas y ya conozco la sintomatología, no dejan de asustarme. Pues bien,
comienza a nublarse mi vista y le comento a Camila Soto, la creadora en Chile
de la silla vertical para parir. Junto a ella estaba Morella, doula de Viña del
Mar, y ambas me ofrecen ayuda. Camino hacia un rincón, donde encuentro a un
grupo de mujeres juntas. A ellas, todas doulas, les comento lo que me sucede.
Llaman a la organizadora del encuentro, Mahi Barahona (mamatríztica), quien sin
dudar me pone la mano en el hombro y me dice que me quede tranquila, que todo
andará bien, que no me preocupe, que suspendemos mi presentación. Conozco bien
la dinámica de las jaquecas con aura y sé que es completamente invalidante.
Me sientan, me abrazan, me levantan
los pies.
Macarena Mardones, doula y de seguro
hermana en alguna vida, saca de su cartera su esencia especial para los dolores
de cabeza, y junto a Mahi y al partero Gonzalo Leiva, se encargan de armar todo
para poder reemplazarme en mi conferencia.
Caridad Merino, Lixandra Cotte, Merced, Paula Ferrer, Chris Zalhaas, Caro
Zalhaas me rodearon y sonreían, mientras unas me hacían cariño en el cuello,
otra en la cabeza. Otra hablaba con mi marido por teléfono y otra hada preciosa
me toma y me dice “vamos, que te llevo a
la clínica”. Desde el sábado hasta hoy he recibido mensajes y llamados
llenos de cariño de estas mujeres y de otras que esperaban escucharme ese día.
Las mujeres juntas me
sostuvieron tan perfectamente bien.
¡Qué poder pueden tener
las mujeres juntas!
Estas mujeres, las DOULAS, son mujeres
que, desde la sabiduría que les da el cuerpo y sus ciclos, sus fases y sus
procesos, ayudan a otras mujeres a vivir el proceso más importante de la vida
de un ser humano. Ellas acompañan a las
mujeres durante el pre parto, parto y post parto, procurando que la nueva
persona que venga al mundo sea recibida por una madre empoderada, amorosa,
tranquila, dueña de su cuerpo y de su capacidad de dar vida. Las doulas son
hadas que interceden para que tus deseos y los de tu hijo se cumplan al momento
de nacer. Son mujeres sabias, dulces, de ojos calmos y sonrisas lindas… cada
una con su especialidad, pero todas con el poder de amparar a otra mujer. Y con
el gran poder de haber dejado caer los velos del patriarcado y ser honestas con
nosotras las mujeres.
No pude hacer mi trabajo. No pude presentar mi conferencia y no suelo
fallar en mi trabajo. Pero fallé, los imponderables ocurren y mi cuerpo es
sabio en mostrarme que necesito calma, luz, amor, cuidados, tranquilidad y, por
sobre todo, necesito de las mujeres juntas para recibir de ellas todo el amor
que son capaces de dar.
Las mujeres juntas, cada una con su
virtud, podemos construir círculos y tejer redes de apoyo para todas… siempre y
cuando nos creamos de verdad hermanas, como se supone que alguna vez lo fuimos,
antes de que el patriarcado nos hiciera a hombres y a mujeres enfrentarnos unos
contra otros, mirándonos con desconfianza en medio de la guerra.
Las mujeres juntas podemos ser hermanas y reconocernos como iguales en los mismos cuerpos, entregar
nuestros brazos para sostenernos unas a otras y sostener a los hijos de todas.
Las mujeres juntas podemos dejar la competencia y vivir en comunidad,
compartiendo, empatizando, entregándonos conocimiento, repartiendo sabiduría,
risas, miradas, complicidades, manos…
Las mujeres juntas, damos, damos y damos…
Va mi abrazo para cada una de las hadas doulas… y suerte para las mujeres
que han sido llamadas a su compañía. No duden en contar con una doula para
parir bien acompañada.
Leslie Power
Psicóloga clínica,
gestando a mi cuarto hijo.

Rescato mucho mucho tu discurso en este post Leslie, pero más que comentarte eso, se me sale gritar y felicitarte!! Que Maravillaaaa!!!!
ResponderEliminarMuchos abrazos y besos para ti.
gracias preciosa!
EliminarQue lindo lo que escribes y con mucha razon! Entre nosotras podemos ayudarnos de igual a igual
ResponderEliminarFelicidades por tu cuarto hijo pero que dificl tener a dos bebes juntos cuando los celos se hacen presente... Al menos para mi lo fue
Muchos besos y abrazos y que todo ande muy bien con este nuevo embarazo
Alejandra Merino
Muchas gracias!!! te abrazo
EliminarQue lindo lo que escribiste Leslie. Es tan necesario tener una mujer al lado apoyándote...un abrazo,
ResponderEliminarPucha que somos importantes las mujeres y tan silencioso que tenemos nuestros poderes.....
EliminarMil felicitaciones!! Que bendición tener a tantas hadas a tu lado!!
ResponderEliminarTenemos mucha suerte!
Eliminarmucho cariño para ti y para el retoño que viene en camino..
ResponderEliminarrecibo tu cariño y transmito a mi hij@.
Eliminarleslie
¿Alguien sabe dónde se capacita para ser doula? Me interesa mucho.
ResponderEliminarHola mamifera, escribele a pascale pagola (www.almademama.cl), maca mardones(www.naceralavida.cl) o mahi (http://mamatriztica.blogspot.com) ellas oueden ayudarte.
EliminarLlevo días desconectada de tu maravilloso blog y al volver a él me encuentro esta bella entrada. Embarazada de nuevo! Mi más sincera ENHORABUENA. Como bien dices, las mujeres tenemos más poder del que nos pensamos o nos han hecho creer y nos queremos más de lo que muchas puedan pensar. Es extraño pero sin conocerte, al leer tu buena nueva, me he alegrado como si una persona cercana a mi me lo hubiera comunicado. Un abrazo
ResponderEliminarQué linda eres Sandra!!! eres muy amorosa conmigo y eso em hace muy bien.
EliminarMuchos besos
leslie