jueves, 14 de junio de 2012

Un pedacito de mi experiencia. Trabajo y crianza.





Han dejado en mi muro de Facebook la siguiente pregunta:

“Estimada Leslie, sigo todos tus comentarios y me encantas. Quisiera preguntarte como lo hiciste y lo haces con tu pequeño el compatibilizar tu trabajo y la crianza. ¿Qué pasa cuando tienes que viajar, cuando haces cursos y te tomas más tiempo de lo común? ¿Cuando fueron pequeños tus hijos, dejaste de trabajar? ¿Cómo hacemos las mamás que trabajamos para que el apego de los hijos no se vea afectado?”

Leo esta pregunta justo en uno de esos días en que la sombra de mi infancia toma forma, me agarra y sacude. Estaba mirando mi historia, mis hijos, mis pacientes, mis libros… estaba mirando, pegada en el verde mojado por la lluvia, ahí, afuera de mi consulta. Trabajo en mi casa.

La pregunta da para escribir un libro. Hoy escribiré sólo un capítulo y lamento no contestar en su totalidad. No sé tampoco si soy capaz de hacerlo. La falta es parte del grupo de mis amigas.

Hace aproximadamente seis años, estaba sentada en mi consulta, en el 8° piso de un edificio ubicado en El Golf. Un edificio habitado por muchos psicoanalistas y arquitectos. Siempre estacionaba apurada el auto, más de alguna vez le pegué un toponcito, subía con libros, computador, carpetas, cuadernos en los brazos y celular en la mano y siempre se caía algo. Corría, ponía a hervir agua y me preparaba un café mientras escuchaba los mensajes en la contestadora y prendía el computador. Me senté a esperar a mi paciente… y clavé los ojos en el edificio del frente. Era un día gris y frío. Prendí un cigarro, lo terminé y prendí otro. La ansiedad no se calma con café ni con cigarros, sólo se desplaza un rato. Ya lo venía intuyendo.

Pensaba que ese día se cumplía un mes más sin lograr embarazarme. Sentía que mi lugar estaba en mi casa, en mi cerro, con mis árboles, plantas y flores, cerca de mis hijos. Sentía deseos de seguir trabajando, pero cerca de los míos. En mi lugar, en mi tierra y con olor a tierra. Ese edificio no era mi lugar. No quería seguir fumando, no quería seguir corriendo. No quería “tirar” a mis hijos en la casa, para que hicieran sus cosas solos y llegar a “supervisar”. No quería eso para mi vida.

Llegó mi paciente, ventilé el humo del cigarro y eché de esos horribles olores a lavanda artificial.

Al día siguiente volví a trabajar. La misma rutina, pero era un día soleado. Entre paciente y paciente, prendí otro cigarro y miré hacia fuera. Nuevamente me visitó la angustia. La sentí, me quedé quieta y me visualicé como un canario enjaulado queriendo volar lejos de ese lugar, pero que en el intento se pega contra el vidrio de la ventana y cae al suelo desplomado.

Al día siguiente cancelé pacientes, salí a caminar, subí las escaleras para volver a casa y no aguanté el cansancio. Me tiré a la cama y lloré. Llamé a mi psiquiatra amigo y le dije “estoy con depresión, dame algo”. Él, juicioso, me pidió exámenes de sangre, los que revelaron un virus en la tiroides que me hacía sentir cansada, triste y ansiosa… Lástima, necesitaba antidepresivos para poder seguir funcionando y trabajar, para dejar de lado las ideas locas de la consulta en la casa y volver al sistema tal cual es, todo ser humano “normal” lo hace. Tolerar la castración Freudiana, “El malestar en la cultura” y todo eso que sólo busca domesticarnos. Mala suerte la mía, no era depresión. Era mi tiroides haciendo de escenario de un conflicto. Debía continuar. Además, ¿qué hacía con la neutralidad técnica que exige mi trabajo? ¿Cómo iban a llegar los pacientes a la punta del cerro? ¿Y si los niños no entendían que ése era mi lugar de trabajo y me interrumpían? ¿Qué me dirían mi supervisor, mis compañeros del post título, mi analista?

¡Qué miedo! Me paralizo y continú en la casestionar nada. Qu trabajo y me inetrrumpen? ¿quway lado las ideas locas de la consulta en la cas Otro cigarro y a trabajar sin cuestionar nada. Se paralizaron mis deseos y mis ganas de ser libre.

Pasaron los meses.

Octubre fue otro mes sin lograr un embarazo.

Esto se terminó. Rompí el silencio y comuniqué a mis compañeras de trabajo que desde marzo trabajaba en mi casa. Hubo buena recepción a mis deseos. Bien.
Llegué a mi casa.
“Negro, hace tiempo que no quiero seguir trabajando, tú ya sabes de eso, ¿cierto?”
“Sí amor.”
“Ok, bueno, he tomado una decisión. Sobre esta parte del jardín voy a pedir que levanten mi consulta, pediré un crédito y ya ... en marzo…”
“¡ESTÁS LOCA! Cómo van a llegar los pacientes…” y bla, bla, bla.
“Lo haré igual, ya lo decidí.”

La consulta fue un regalo de los 2 para los 5.

 
Comenzaron a trabajar y en marzo de 2008, luego de trabajar toda la noche para tener lista la consulta, comencé a atender en la punta del cerro. Llegaron todos los pacientes, y empapada de los olores de mi jardín, por fin mi tercer hijo, luego de 41 semanas y media, ha nacido. El deseo encontró su camino.

Julián ya tiene 3 años y 3 meses. Trabajé desde el día 17 luego del parto, atendiendo a un paciente y luego aumentando la cantidad a medida que las tomas de pecho se fueron regularizando. Muchas veces atendí con Julián en brazos y creo que fueron las mejores sesiones que he tenido (esto da para otro capítulo). Vivo una vida de provincia en la capital, almuerzo en mi casa y voy todos los días a buscar a los más grandes al colegio. Estamos juntos por las tardes, de las cuales trabajo dos por semana. Claro, soy un poco solitaria, pero me gusta leer y estar tranquila, y no suelo salir mucho. Esto me cae bien.

Ahora voy a intentar contestar las preguntas:

La primera ya está contestada.

¿Qué pasa cuando tienes que viajar, cuando haces cursos y te tomas más tiempo de lo común?

Cuento con mi pareja, que es un papá muy amoroso. Me conoce desde los 4 años, por lo tanto, sabe que soy intensa en mis procesos, estudiosa e inquieta. Nos acompañamos y respetamos en nuestro ser de madre y padre. Pocas veces discutimos sobre estilos de crianza, a los dos nos resulta natural la forma como nos relacionamos con los niños. En la mayoría de los aspectos somos CORRESPONSABLES. Si él tiene que trabajar más, lo cubro, y si yo debo viajar, él me cubre a mí. Hacemos un buen equipo, aunque como todo equipo también tenemos conflictos. Mis hermanos y cercanos todos trabajan, por lo que gran tribu no tenemos.

Una señora viene a casa y nos ayuda con las cosas de la casa. Y Julián desde hace 3 meses va al “jardín del cerro”, un lugar donde van 8 amiguitos vecinos con dos parvularias que contratamos entre las mamás. Va 4 horas diarias.

¿Cuando fueron pequeños tus hijos, dejaste de trabajar?

He trabajado desde adolescente. Nunca he dejado de trabajar. El trabajo que he tenido y sus horarios han dependido de las lactancias de mis hijos. Aunque vivimos un período complejo cuando nació mi segundo hijo, mucho trabajo y magíster por parte de mi marido, más trabajo que no me gustaba en un hospital, tres hospitalizaciones de mi hijo y una depresión postparto hicieron todo muy complejo. Recuerdo ese período como estar ambos funcionando solo para tener que pagar.

¿Cómo hacemos las mamás que trabajamos para que el apego con los hijos no se vea afectado?

El apego es una conducta que se erige en todo ser humano desde que nace y hasta la muerte. Todos buscamos proximidad, cercanía, amparo, seguridad en otro para que calme nuestras necesidades de tal manera de sentirnos bien, tranquilos y seguros. De ahí que se habla de “apego seguro”. El trabajo no afecta necesariamente el “apego”, ni la lactancia, aunque ésta sí lo fomenta. Lo que afecta el apego es el tipo de conducta que los adultos significativos tienen hacia el niño. Es decir, cómo son las respuestas que entrega la figura de apego. De ahí que los tipos de apego se clasifican en grandes áreas y luego en más específicas: seguros, evitativos, ambivalentes e inseguros. Existen varias formas para evaluar el tipo de apego que se establece. Ahora bien, lo importante es que para ser figura de apego, hay que estar. Eso es obvio. Pero no estamos, porque estamos trabajando más de lo que es bueno para la salud de todos y en condiciones que no nos hacen bien. Las madres y los hijos no tienen por qué ser excluidos del mundo social y laboral, por tanto es urgente que las nuevas madres se empoderen y luchen por la salud de todos, buscando, aportando y exigiendo a los gobiernos políticas públicas de conciliación real familia – trabajo - persona. Urgente.

Los mamíferos humanos tendemos a apegarnos en un comienzo a la madre, que es quien nos gesta, da a luz y amamanta. Luego aparecen otras figuras de apego. Lo ideal es que exista una figura de apego principal hasta los 3 años, más o menos.

Antes de terminar quiero dejar dicho que, como muchos, no tuve una infancia ni adolescencia fáciles, ya intuyen porque me motivan tanto estos temas. Nací en la población Juan Antonio Ríos, soy hija de profesor y de una madre empleada de una línea aérea. No hemos heredado un peso de nadie y vivimos juntos con mi marido desde los 22 años. Cada uno de nosotros contaba con un auto, yo un Volkswagen escarabajo del ’80, azul, y mi marido uno amarillo. Así partimos.

Hace dos años dejé de fumar y uso la lavanda de mi jardín. 


Leslie Power
Psicóloga Clínica


Dejo links para complementar

42 comentarios:

  1. Querida Leslie:

    Me emociona mucho saber que consideraste mi post y creo firmemente que muchas mamás te lo agradecerán.
    Al leer tu historia me alivia saber que pasaste por la misma situación en la que me encuentro, porque me puedes comprender, mas allá de los estudios y teorías acerca de la crianza que sin duda sirven, pero la empatía que logras con tu experiencia es lejos el mejor consejo que te puedan dar.
    Soy mamá de un hermoso niño de 4 años que va al colegio (pre kinder) y una niña de 1 año 8 meses que se queda en casa con su nana. Trabajo como Ingeniero Civil Informático desde las 8.30 a 18.30 por lo que llego a casa a las 7 pm en la semana, el tiempo restante se lo dedico exclusivamente a mis hijos dejando mis pasatiempos sólo para algunos días al mes o algunos fines de semana. Me encanta ser mamá pero encuentro que paso muchas horas fuera de casa y me encantaría estar en la tardes con ellos, pero eso implicaría menor salario. Hace mucho tiempo que lo estoy meditando, mi corazón al final siempre sale a flote y esa sensación esta ahí, a veces se calla y otras veces se hace mucho más visible, sobre todo cuando leo tus comentarios. Soy una persona súper insegura y es por ello que me ha constado un mundo tomar la decisión de estar en casa, a veces creo que me ahogaría en la casa, que me sentiría sola, que ya no podré hacer muchas de las actividades que hacia porque no tendría dinero, pero puede que a pesar de ello sea una vida mas feliz.
    Lo bueno es que tengo un esposo que me apoya y somos un quipo, si bien el está haciendo un magíster ahora, con un trabajo independiente y otro como empleador en una empresa no apoyamos mucho, pero me ha tocado estar bastante más con mis hijos a pesar de trabajar todo el día. A veces se torna muy agotador, pero entiendo que son períodos en la familia que debemos pasar y queremos pasar.
    Te agradezco enormemente que hayas comentado tu historia y seguiré comentándote y escuchándote atentamente.
    Cariños.

    Panchi.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Panchi, linda, Panchi, gracias a ti por tus preguntas, si no hubiera sido por ti, no escribo esta entrada. Y me ha servido tanto hacerlo, me ha emocionado, he perdido un suscito que tenía, escribir sobre lo íntimo. Gracias, gracias gracias de verdad.
      las mujeres actuales, tenemos mucho miedo a "aburrirnos" en la casa... quizás más que eso, es que no sabemos cómo amparar... y es tan simple y sencillo... además creo que en las tardes podrás escribir un blog... escribes precioso!
      te abrazo fuerte
      leslie

      Eliminar
    2. Francisca... me permito responder a tu comentario para compartirte mi experiencia.

      Yo tengo una hija de 4 años que igual que el tuyo tb va a pre-kinder.

      Desde que nació mi hija yo nunca quise trabajar afuera... para mí no fue opción (bueno, gracias al apoyo de mi esposo... si no, hubiese sido imposible). De hecho, he rechazado varias ofertas de trabajo por no permitirme trabajar desde casa.

      Te cuento esto porque tengo una profesión similar a la tuya, soy Ing. Electrónica y me dedico a hacer consultorías de ingeniería, de forma independiente, lo que me permite en primer lugar poder trabajar desde casa y además, tener horarios flexibles... así voy a dejar al colegio a mi hija, la voy a buscar, voy a la feria a comprar frutas y verduras, acompaño a mi hija a sus paseos del colegio, si es necesario la llevo al doctor... y un laaargo etcétera.

      Tú tienes una profesión que te permitiría trabajar de forma independiente y tener un buen sueldo, así que te mando todo el apoyo y energía para que te decidas a trabajar desde casa... los beneficios son infinitos! (tanto para tí como para tu familia)

      Besos y abrazos!!!

      Claudia

      Eliminar
    3. Claudia:
      Muchas gracias por tu comentario. Que alegría saber que sí se puede trabajar desde la casa para profesiones como la de nosotras!!
      Es cierto, cuando tienes un hijo de 4 años que empieza el colegio también comienzan las múltiples actividades, a Cristóbal ya no pude acompañarlo en su visita a Huáscar en Talcahuano :(.
      Gracias por darme tu apoyo, yo creo que primero plantearé la opción de trabajar media jornada y ahí veré en qué más me puedo mover para tener una opción más libre.
      Por cierto vivo en Concepción, sería bueno juntar a varias mamás de por acá para hacer una especie de encuentro y así podemos invitar a Leslie a la reunión de madres penquistas, jeje.

      Cariños Claudia.

      Eliminar
    4. Querida Leslie.
      Pucha que he mirado este blog hoy jaja, debo llevar como 10 visitas!!.
      Tomaré en cuenta tu recomendación de tener un blog, de hecho tengo uno pero nunca he escrito en él. A penas empiece te lo comentaré.
      Gracias!

      Panchi.

      Eliminar
    5. Reúnanse, pidan a alguna universidad que me lleve y hacemos un tremendo círculo de mujeres por allá... ya he hecho en Concepción.
      Dale, dale, dale con tus deseos
      un abrazo
      leslier

      Eliminar
    6. Francisca escribo en respuesta a lo que mencionas, porque me pasan cosas muy parecedas a las tuyas. Yo tengo un hijo de 4 y uno de 1 año 7 meses, el grande en prekinder y el bebe con la nana. Trabajo en servicio público y mi horario es hasta las 1800. En marzo empecé con una importante crisis en relación a la culpa que tengo de trabajar y dejar a mis hijos, culpa que siempre he tenido, pero la ocultaba bajo las gratificaciones económicas, de éxito y de estar en el trabajo que siempre quise y soñé, de ser reconocida y sentirme indispensable. La verdad es que no se qué pasó, pero cosas como "mamita porque trabajas tanto"; que el bebe se contente de ver a la nana más que a mí o que el último acto del colegio me lo perdí, por una "reunión importante", me tienen con el deseo extremo de renunciar. Ni siquiera lo comentaba, porque creía iba a ser cuestionada. Hasta que leí a Leslie por primera vez hace un par de meses y la crisis aumentó, me desesperé, me angustié, sentí que estaba ciega, que estaba despertando, que había perdido mucho tiempo sin mis hijos, quería renunciar de inmediato, que el tiempo corría tan rápido que no quería perder más tiempo. Tomé la decisión de hablar y mi maravilloso marido me apoyó, dejar de trabajar estaba en nuestro lenguaje, aunque eso implicará una baja importante en lo económico. Ya pasó mi angustia, porque siento que tengo el apoyo, no lo puedo hacer de inmediato, porque tengo compromisos económicos que cubrir, pero lo haré. Me ha ayudado mucho leerte Leslie, no te imaginas cuanto, no solo en este tema, sino en todo lo relacionado con los nenes. Soy de profesión psicóloga (y la crisis vino igual), por lo que cuando leí tus líneas me sentí tan identificada. Además creo que, como igual deseo y me gusta trabajar, lo haré desde mi casa, tengo el espacio, no te imaginas las ideas que andan por mi cabeza, sonará romántico, pero me inspiras.
      Un abrazo gigante a las dos
      También tengo lavanda, en otro momento te preguntaré que uso le das.

      Eliminar
    7. Hola.
      Leslie siempre leo tu blog y tu facebook, eres inspiración, no te imaginas cuánto. También soy de Concepción, pero soy estudiante (psicología UNAB)aún no soy madre pero me interesan mucho estos temas, dentro de mi carrera y el medio social en el que me desenvuelvo mis opiniones sobre los temas de crianza y cambios de paradigmas son muy rechazados, incluso he recibido burlas. Cuando sea profesional espero ser la mejor psicóloga y espero tener la empatía que tienes con tu gente, Leslie, llegas al corazón.
      Me encantaría que vinieras a Conce, pero no sólo a dar charlas para mamás, también hay muchas estudiantes que te seguimos, que no somos madres pero nos gustaría aprender de ti. Voy a moverme por todos lados para hacer que vengas, así como tuve el privilegio de asistir a la charla de Carlos González.
      Abrazos Leslie y a todas las mamás que escriben.

      Karina.

      Eliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  3. Gracias por acercarnos un poco más tu vida, tu persona y tu experiencia. Demuestras que es posible que la mujer sea muchas cosas en la vida y se pueda sentir orgullosa de su faceta maternal. Un abrazo y a seguir defendiendo esta preciosa causa que es el amor a nuestros hijos. Sandra

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Sandra, me alegro te haya gustado un pedacito de mi... espero siempre tus comentarios!!!
      Seguimos!!!
      leslie

      Eliminar
  4. Querida Leslie, como siempre me emociona leerte, trato que no se note porque estoy en la oficina, pero es difícil!. Algo sabía de tu historia, pero leer que tuviste las mismas angustias que uno pasa día a día entrega una sensación de consuelo, pero también de mucha ansiedad. Soy ingeniero comercial y trabajo en un mundo casi 100% masculino, el financiero, el cual no comprende "esto de la maternidad". Parece que estos señores no tienen madres, esposas, hijas que hayan pasado por la maravillosa experiencia de ser madres, porque para ellos es sólo un cacho en términos laborales.
    Como dices no hay una conciliación REAL entre trabajo y familia. Las empresas se llenan la boca para el día de la mujer o el de la madre, hablando de la inclusión de la mujer al mundo laboral, pero me parece que hablan de mujeres castradas o que aun no son madres, porque al momento de serlo vienen los problemas, los ascensos ya conversados y ganados ampliamente antes con laaargas jornadas de trabajo para validarse (los hombres no tienen que hacerlo, pero en fin!), te los niegan solapadamente por estar embarazada. Y ni hablar después al ser mamá y osar decir que quieres estar más con tu hija y que por eso vas a hacer respetar tu derecho de alimentación que por ley te deja salir más temprano. Es absolutamente mal visto y se te terminan de cerrar las puertas. Te dicen: “profesionalmente estás 100% validada, eres una excelente profesional, pero ahora que eres mamá no podrás estar disponible 24/7, así es que no podemos darte lo que habíamos acordado.” Te lo hacen ver como un favor que te están haciendo, pero en realidad te están simple y duramente discriminando, y todo lo que hiciste antes no vale.
    Esto me ha hecho sentir una impotencia que nunca había sentido. Pero por otro lado lo agradezco, porque sino estaría muy preocupada de responder y validar un ascenso, obviamente más que un hombre, y demostrar que ser mamá no influye en mi desempeño profesional. En vez de eso estoy sólo pensando cómo pasar más tiempo con mi hija. Lo que molesta es el doble estándar entre lo que se dice y lo que se hace. Además lo solapada que son estas actitudes anti maternidad, porque si lo hicieran directamente sería mal visto y hasta ilegal.
    Fui mamá vieja (39) y mi corazón y mente cambiaron en 180 grados al tener a mi gorda (1 año). No hay día que no me levante pensando que bueno sería quedarme con ella en vez de ir a la oficina. Pienso y pienso como hacer un símil de tu consulta en la casa. Pero no encuentro manera en lo que hago. Confío y espero de todo corazón que la Vida me de una Oportunidad y yo la vea, sin dejarla pasar. Estoy con todas mis antenas alertas para buscarla. Mientras, leo tus artículos y otros que encuentro. La respuesta SIEMPRE es la misma y más rotunda, necesito estar más tiempo y cerca de mi hija.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué lindo comentario.... me surge decirte dos cosas:
      1.- Ven un círculo de mujeres, el próxima será el 3 de julio a las 6.30. www.espaciocrianza.cl
      2.- SIGUE TUS DESEOS, FANTASÍAS, INTUICIÓN.... ATRÉVETE A SER LIBRE!! Somos las madres de hoy las que tenemos una misión.... preparar la tierra para nuestros hijos, ellos, sabrán sembrarla mejor de lo que nuestras generaciones anteriores lo han hecho...
      Te abrazo fuerte y apretado y que se note que lloras! en LA OFICINA... que lo noten, grita tus deseos!
      leslie

      Eliminar
    2. Lindo lindo lindo!!! e inspirador lo que escribes. Me quedo con la importancia de escuchar nuestras insatifacciones como guías. Nuestros límites son nuestros aliados.
      Te mando un abrazo querida Leslie.
      daniela

      Eliminar
    3. Gracias linda Daniela... qué bueno que remarcaste ese punto... el de seguir nuestros deseos... instintos... cuerpo.
      Me encantaría verte!! sabes?
      besos

      Eliminar
  5. Me encantó leerte, sentir que realmente habemos muchas con esta angustia y necesidad.
    tengo un hermoso hijo de 17 meses, que cada dia crece y aprende tantas cosas lejos de mí cuidado, trabajo de 8 a 17.30 y con las demoras del metro y transantiago vuelvo a casa a eso de las 19 hrs. con un dolor constante por no haber sido yo la que le enseñó lo nuevo del día.
    tambien estoy tomando la decisión, por que antes que todo soy mamá, y he decidido que al menos en su etapa pre escolar dejaré mi trabajo, para estar con él y para él. quiero ir a buscarlo ayudarlo a hacer las tareas, vestirlo de colegio y que el sepa que yo estaré ahí.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sigue tu cuerpo, desea fuerte y derrepente todo va a calzar.... pero desea
      un abrazo
      leslie

      Eliminar
  6. Me alegro Leslie por la valentía que tuviste para realizar los cambios necesarios para conciliar el trabajo y los hijos, sin duda es lo que te ha validado aún más como profesional, ya que con el ejemplo que das, muchas mamitas te siguen (me incluyo) con tus consejos y guías.
    Al leer todos los comentarios veo como nos cambia el sentido de la vida cuando uno es madre, los logros profesionales ya no se vuelven tan importantes, como ver los grandes logros de nuestros pequeñitos que hacen día a día, por eso en mi caso no trancé tener más dinero v/s la riqueza que es ver todas las gracias que mi hija hacía, no quería que la tía de la sala cuna o la nana me dijeran hizo esto o hizo esto otro, menos que me dijeran dijo “mamá” y yo no estar para verlo. Gracias a Dios tengo un esposo que me apoya y para él lo principal es que estemos bien las 2. No fue fácil, al principio volví al trabajo cuando mi bebita tenia los 3 meses...la dejé en sala cuna y el primer día que la dejé lloré todo el camino, llegué a mi trabajo y cada compañero obviamente me preguntaba por ella, así que más lloraba, todos me decían que sala cuna le haría bien, etc. Llegué a buscarla y me dijeron que había llorado mucho en todo el día, ambas estábamos igual de mal, ahí sentí que a pesar de ser tan pequeñita me extrañó, aunque las tías me decían que la que más iba a sufrir sería yo, no mi niñita ya que los bebes no se dan cuenta, ahora que he leído más sobre el apego, tengo la certeza de saber que si se dio cuenta que la dejé, pero como aún no podía hablar, su forma de expresión era el llanto y de hacerme saber que si me necesitaba. Pasaron 3 días en que lloré mucho, mi hija se enfermó, así que me dieron licencia por 2 meses, fue como un alivio poder disfrutarla ese tiempo. Cuando me dijeron que ya debía volver nuevamente al trabajo, pregunté si podía trabajar medio tiempo, me dijeron que no y ante esta respuesta, no lo dudé un segundo y renuncié. Hoy tiene 1 año 10 meses y estoy en la casa, he trabajo en proyectos cuando me han salido en modo freelance, no les miento es difícil acostumbrarse a entrar en otra rutina, un poco más en soledad, sobre todo en mi caso donde toda mi familia es del sur y la mayoría de mis amigos trabajan, pero no tiene precio el estar al 100% en todo lo que necesiten, ya que nuestros hijos sólo comprenden que la mamá debe estar ahí… para ellos somos todo lo que necesitan.

    Un abrazo a todas y muchas bendiciones!

    Carla.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Valiente Carla, elegante y salvaje.... te abrazo y admiro!
      un abrazo
      GRACIAS POR TU COMENTARIO UN APORTE"!
      LESLIE

      Eliminar
  7. Leslie, agradecer el tiempo que te tomas para compartir tus experiencias aquí en face y en twitter...no diré como lo haces?? porque también circulo por todos estos espacios :) cuando nos apasionamos con temas y sobretodo cuando amamos lo que hacemos, siempre hay tiempo, sin descuidar el nuestro propio...
    Fui mamá a los 31 años, mi bebo tiene 1 año y medio, llegó cuando estaba a la mitad de mi carrera y fue una gestación compleja...Gracias al cielo todas las cosas se dieron y pude seguir estudiando a pesar del reposo que requería y luego con bebé en brazos...
    Antes de ser mamá, siempre pensaba en que tendría mis bebés y saldría a trabajar...bueno, cosa curiosa, fui mamá y dije: nooo, que locura dejar a mi bebé 8 o 9 hrs sin mi...hablamos con mi esposo y decidí con su apoyo a quedarme en casa.
    No ha sido fácil...mi esposo trabaja para las FF.AA. y su sueldo como el común de los chilenos no es bueno ni suficiente...monté el año pasado una tiendita online, con productos eco para mamás y bebés, mi madre es mi socia, y felizmente terminé mi carrera, estoy en proceso de titulación y, otra curiosidad, aunque al principio de mi carrera dudé si era la correcta, resulta ser que "mejor imposible"... como Orientadora Familiar tengo la posibilidad de ejercer libremente mi profesión, y que más cercana a estos temas que me apasionan: la maternidad, la paternidad, la crianza, y la discapacidad...Ahora estamos en pleno con un proyecto con una colega de una Consulta, donde esperamos trabajar estas temáticas...
    Y eso...estoy feliz...llevo una lactancia super respetada con mi bebo, y aunque fácil no ha sido llevar las finanzas de la casa lo hemos logrado...a pulso pero se puede...
    Gracias una vez más Leslie, por tu garra, y por compartirla con tod@s...como en face te he dicho, nos inspiras personal y profesionalmente y eso se agradece :)
    Emy.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. SI no fuera por mujeres como ustedes, no podría hacer nada de lo que hago. Trabajar con mujeres me ha hecho crecer mucho y que todo se vaya integrando... Son ustedes las que preguntan, dicen, cuestionan y juntas tejemos redes para sostenernos entre todas...
      Te mando un abrazo y mi admiración por tu valentía
      leslie

      Eliminar
  8. Leslie que bueno es leerte como que me inspira a ser valiente, te cuento que soy una mujer casada tengo 22 años me case enamoradisima de mi marido desde que nos conocimos que supimos que debíamos casarnos fue así como cuando llevabamos tan solo un mes y medio de pololeo y 2 de conocernos él me pidio matrimonio; al año siguiente nos casamos, nosotros ambos somos del sur ya hace un año y poco mas que estamos radicados en Santiago; como tu debes entender la gente del sur tiene esa magia de colun... esa magia que hace que quieras demorar poco de tu casa al trabajo (nosotros vivimso a 5 minitos de la oficina)que quieres tener tu huerta que quieres pasar tiempo en la casa y que siempre este calentita.
    Hemos conversado muchas veces el tema de los hijos! queremos tener 2 (aún no estamos en campaña) pero cada vez que conversamos al tema llegamos a la natural conclusión mejor esperar a que Jose termine la u y yo pueda dejar de trabajar a horario fijo o quizas lo haga con un horario mas flexible, para poder tener hijos y no descuidarlos.
    No se si esto les pasara a todas las mujeres que quieren dedicarse a ser mamás pero como corresponde, en lo personal viví con una madre que se levantaba a hacer el desayuno desayunaba con sus 4 hijos nos iba a dejar al colegio preparaba el almuerzo hacia su trabajo de contadora nos iba a buscar al colegio y en las tardes estudiaba con nosotros, no se si habrá sido un buen ejemplo pero por lo menos conmigo funcionó y yo quiero ser una madre presente, por lo que siento que trabajar y ser madre es tan complicado, soy jefe logístico en una empresa y la verdad es increíble pero mi día lo absorbe la pega.
    no se si seré cobarde pero no quiero ser mamá sin saber que puedo darle la atención a un hijo que él se merece y que él requiere.
    De todas formas como que leo tu blog y los comentarios y como que agarro coraje pero al rato ya no lo tengo .
    Saludos a todas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Linda enamorada, vuelve al suuuuuuur ... y cría a tus hijos y trabaja en lo que te dé la gana... trabaja en lo que te apasione y nada será vivido de manera angustiosa.... se te hará muy fácil....
      Te abrazo y sabes? qué rico tener 22 años!! aunque amo mis 39
      leslie

      Eliminar
    2. siii Leslie creo que es un anhelo volver al sur yo quiero tener gallins y chanchos ordeñar mi propia vaca jajaj quizas no tan así pero vivir lejos de la toxicidad que nos envuelve una ciudad como esta...
      y sin duda cada una de sus etapas tiene lo suyo, y nos gratifica y llena de nuevas vivencias.
      Gracis por compartir con nosotros ese trocito de tí!
      Saludos y un abrazo

      Eliminar
  9. Hola, helgis que identificada me siento con tu comentario. Yo tambien soy del sur y estoy en santiago hace 3 meses aproximadamente. En la ultima visita que tuve a mi ciudad querida me di cuenta de lo que necesito a mi familia, mi tribu, mi red, mi apoyo. Tengo una hija de 2,6 años y volvere a estudiar, lo más probable que tenga el segundo o segunda hija en unos años más, y me di cuenta al volver a santiago despues de mi viaje que no podre hacerlo sin los mios. Necesito estar donde pertenezco, en el sur, como muy bien describes llegar al hogar siempre calentito, reunirnos al almuerzo y once junto a la mesa con toda la familia, llegar temprano a casa, ver la naturaleza a cada paso que uno da. Reconocerme necesitada de eso, reconocer que no me las puedo todas, me dio libertad, me dio fortaleza para decidir desde el amor desde la familia y desde mis limitaciones. Cuando leslie te dice "vuelve al sur" para mi cobra enorme sentido.
    un abrazo a todas,
    gracias leslie
    Gaby

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gaby querida así es no hay nada como el sur; nosotros aún no sabemos cuanto tiempo más debemos estar acá en Santiago, por ahora estamos bien adaptados, gracias a Dios hemos hecho lindos amigos acá estamos siempre juntos la mayoría son de fuera de santiago compartimos los mismos intereses y la misma fe así que ya no estamos tan solitos, finalmente creo que es importante vivir el aqui y ahora con sus pro y sus contras; estas experiencias nos enseñan y nos fortalecen así que seguiremos en este camino, aprendiendo día tras día por ahi te dejo mi blog ahi cuento como he aprendido ha adaptarme acá y como me he adaptado sin facebook. jjaja
      Saludos y un abrazo fuerte para ti con esa magia del sur.
      http://devueltaalorigen.blogspot.com/

      Eliminar
  10. Leslie, que lindo post, definitivamente nuestra historia nos prepara y nos forma para ser lo que somos hoy. Cuando uno mira para atrás, se da cuenta de que todo lo que ha vivido nos ha llevado de alguna manera a estar donde cada una está ahora...es lindo tener esa conciencia. Nos hace crecer.
    Me encanta leerte y leerlas a todas, me hace sentir que en definitiva estamos todas en las mismas, que ser mamá es un proceso que no sólo comienzan con la transformación de nuestros cuerpos, sino de toda nuestra experiencia y vivencia.
    Yo he comentado varias veces en este blog, y estoy en la misma parada de todas...tratando de conciliar crianza y trabajo. Soy psicóloga infantil, tengo 31 años y una hija de 11 meses. Mi profesión me permite tener mayor flexibilidad, pero hay que dejar de lado varias cosas (carreras prominentes, cargos importantes, grados académicos...).
    Leslie, gracias por formar esta tribu.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ale, linda... la historia , uf ... desarma y arma... siempre y cuando la sombra sea iluminada, de tal manera de dejar de repetir el conflicto...
      Estamos felices, cierto??
      Me alegra tanto que les haya gustado este post.
      Un beso para ti
      leslie

      Eliminar
  11. Casi llore, tan linda tu historia y que ganas de poder dar un vuelco en la mía por algo asì, estoy en el post natal de mi tercer hijo y no quiero volver a trabajar, no quiero volver a los viajes a las carreras a llegar casi a acostar a mis hijos. Nunca antes me había sentido asì. Historias como la tuya nos muestran que se puede hacer un cambio, aunque parezca imposible.
    PD en mi jardín también hay lavandas

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Dale!! sigue tu instinto y deseo, tu cuerpo sabe lo que necesita... no te dejes llevar por los mensajes y deseos de otros. Te abrazo con olor a lavanda.
      leslie

      Eliminar
  12. leo y mi corazón se apreta de angustia ya que soy madre de un niño de 14 años y otra de 2 y trabajo de 8:30 a 5:30. Eso sí, va a sala cuna cerca de mi trabajo así que la hra en ir y volver la pasamos juntas. Tengo poco tiempo, pero ese tiempo se los dedico a ellos. Mi profesión (soy bibliotecaria)no me permite trabajar dentro de mi casa y lamentablemente soy parte de ese alto porcentaje de mujeres solas que criamos y que sin nuestro trabajo nos vamos a pique. También hay que considerar que la ley no nos deje a la deriva con la pensión de alimentos porque si yo gano poco y mi marido tb. porq a él se le considera que "tiene que vivir" y a mí no??? por qué ellos pueden llegar y soltar 150 lucas y a uno dejarla con todas las angustias económicas?? creo que la gran tasa de madres trabajadoras en este país se debe a que somos mujeres solas ... ojalá algún día se logre una real conciliación, pero para eso, debemos seguir luchando día a día ... aunq a pesar de trabajar, recién corté mi lactancia hace un par de meses, así que se puede :P (claro, que me tomé 1 año de licencia y dps sólo tuve que mantenerla un año más trabajando)
    saludos, leslie

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. MIREPICIS QUERIDA:
      Nos falta tanto por luchar, por buscar espacio reales para que las mujeres y los hombres nuevos puedan criar en paz... es para algunas muy difícil. No te imaginas todas las fronteras que he debido cruzar... pero hay que seguir...
      Bienvenida!!
      Te abrazo
      leslie

      Eliminar
  13. Queridísima Leslie,

    Si ya era "adicta" a tu blog, con el post de hoy le juro fidelidad de por vida.

    Me he emocionado con todo lo escrito... Me encanta conocer tu historia, imaginar a la mujer que eras antaño mirando a través de esos cristales, escucharme a mí misma con tu forma de sentir y de haber vivido. Me encanta cómo eres, me emociono siempre con lo que escribes...

    Estoy DESEANDO leer esa maravillosa experiencia en terapia con tu hijo presente. No olvides contárnosla, por favor.

    Un abrazo fueeerte

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jajjajaa linda!!!! claro, que la contaré y muy pronto!!
      te abrazo querida!
      leslie

      Eliminar
  14. Como siempre un placer leerte,, tus hijos se ven tan felices y sanos! Los felicito!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias!!!
      Me encantan los comentarios de todas ustedes!
      leslie

      Eliminar
  15. Gracias por compartir tu experiencia. Necesitaba tanto tus palabras. Yo llevo casi 6 meses de vuelta al trabajo y pienso cada día más que no es mi lugar, que paso demasiado tiempo fuera, que quiero tener más tiempo en casa con mi hija... así que estoy en la tarea de mirar como lo resuelvo porque ya sé que soy inmensamente feliz en mis cosa, con mi hija, cerca de mi espacio, de sus besos, trabajando en lo que me gusta pero con más tiempo y más cerca de los míos. Gracias, muchas gracias!

    ResponderEliminar
  16. Lloro y grito de alegria y emocion.. mi marido acaba de renunciar a su trabajo para que los dos trabajemos desde la casa!! el trabajaba 14 horas diarias.. un infierno! pero haremos nuestro negocio desde casa.. de hecho hace un par de horas renuncio. siempre tus palabras me dan fuerza!!

    ResponderEliminar
  17. Debo reconocer que estoy un poco asustada por el futuro. Tengo 32 años y soy profesional desde hace casi 5 años y me casé hace el mismo tiempo. Estuve posponiendo la maternidad hasta este año, ya que con mi esposo arrastramos problemas económicos por un negocio que no resultó. Me diagnosticaron intolerancia a la glucosa (que algún momento aparecería debido a S. Ovarios Poliquísticos) y decidí embarazarme, y fue difícil ya que no ovulaba. Con la ayuda de Dios y mi ginecólogo lo logré y ya llevo 10 semanas de embarazo :). Mi temor es mi jornada de trabajo, la distancia que me separa de mi trabajo (43 kms.) y el fantasma de ser o no ser buena madre y mujer en forma global. No puedo trabajar desde la casa y cuando tenga postnatal deberé disminuir gastos porque el tope me afecta... cuando pienso en todo me embarga la ansiedad y luego pienso en que lograré hacer lo que deseo, ya que nuestro hijo nos dará fuerzas. Gracias por apoyar a las mujeres, porque muchas veces nos sentimos solas aunque tengamos gente cerca. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola!! te recomiendo desde ahora comenzar a hablar con amigas (buenas) y en Círculos de Mujeres, ligas de la leche acerca de lo que te sucede.... te abrazo y gracias por dejar tu comentario. Eres bienvenida!
      leslie

      Eliminar
  18. Hola Leslie, te sigo desde hace tiempo pero nunca te había comentado.
    Ahora me encuentro este post, que, aunque ya lo había leido, ahora que estoy en una situación similar lo leo con más detalle.
    Soy psicóloga y estoy en vías de trabajar más desde casa por lo mismo, para estar con mi hijo, para no estar tantas horas fuera ( que de todos modos y por suerte no son tantas)
    Tengo la cosa bastante resuelta pero hay algo que ronda mi cabeza y no se como solucionarlo, ¿cómo haces para que los niños no interrumpan? ¿cómo hago para que un niño de 2 años y medio entienda que aunque mamá esta en casa no está disponible en ese momento para el?
    No tengo familia disponible, ni marido ni nada, soy yo sola y la unica ayuda que tengo es de una niñera...había pensado que quizás la niñera lleve a pasear el niño si yo tengo consulta, pero es poco probable que, si estoy yo en casa, el quiera salir a pasear con la niñera, por lo tanto no me aclaro en este punto y la verdad no se cómo instrumentarlo.
    si me das alguna idea sobre este punto te lo agradezco muchísimo
    un beso desde Montevideo

    ResponderEliminar