¿Qué
ambiente?
Bueno,
la respuesta es fácil: el ambiente madre.
Y ¿la
madreambiente cómo está? ¿Cómo está
esa embarazada que gesta a un futuro ser mamífero humano?
Como
ya se ha dicho el desarrollo del ser humano, depende entonces, en parte de su
genética, del estado biopsicosocial de la mujer y de la relación subjetiva
que la mujer establece con ese hij@ en gestación, con su pareja, con su mundo. Lo
subjetivo es lo que percibimos en
relación y por el otro, hij@, amig@, jefe, pareja, etc. y que está compuesto
por los DESEOS, biografía, historia, actualidad, cultura, antepasados de la
persona, etc. Es lo opuesto a objetivo, ya que cada historia es distinta. Puede
googlear para más información.
Bien,
si “LA EXPERIENCIA MODIFICA LA EXPRESIÓN DE LOS GENES” significa que gracias a
Dios o a la naturaleza, como usted prefiera, nuestros genes no son nuestro
destino. Un ejemplo, el aire que respiraron nuestros abuelos, impactó en los
genes de ell@s y por tanto en los nuestr@s.
Un ejemplo, real (modificado). Todo el alcohol que se tomó la abuela Margarita, tiene impacto, hoy,
en nosotr@s. Esa madre alcohólica, que se despertaba con dolor de cabeza,
enojada, que “pateaba a la perra” y de pasada a nuestra madre, hizo que los
genes de nuestra madre se modificaran. Nuestra madre de niña, vivió sus mañanas
asustada y en su cerebro, secretó exceso de cortisol y adrenalina (hormonas del
estrés) provocando que sus sinapsis no fueron de las más adecuadas. Puede leer
un resumen, que hice sobre el último Congreso Iberoamericano de Apego http://www.revoluciondelamor.com/2012/03/las-relaciones-con-nuestros-pmadres.html
titulado: “Las relaciones con nuestros p(m)adres diseñan nuestro cerebro”.
Bien,
sigamos con el caso.
Nuestra
madre fue un embrión en gestación dentro de un útero, dentro de un cuerpomente,
de la abuela Margarita. Nuestra madre de niña fue tímida; en el colegio se
sonrojaba por todo, solía esconderse en las cortinas de la sala de clases, se
hacía pipí sin que nadie lo notara, no tuvo muchas relaciones amorosas. Fue a
la universidad, estudió enfermería y se casó, con un hombre, varios años mayor
que ella, pero que sólo tomaba alcohol los fines de semana, ese es nuestro
padre, un alcohólico de fin de semana y nuestra madre sumisa, temerosa,
obedecía y nos llevaba a la plaza para dejar que papá descansara o “pasara la
mona”. Ya ven, el ambiente, tiene SU IMPACTO.
Nuestra
madre, en la plaza no nos miraba, solía enganchar su mirada en las hojas de los
árboles y justo antes, algo, se colocaba bajo la lengua. “Yo, si la miraba. Hoy
soy grande y no recuerdo infancia, siempre tuve la mirada prendida en mi madre”.
Este
es sólo un ejemplo.
Podemos
hacernos muchas preguntas: ¿Por qué tomaba tanto la abuela Margarita? ¿Por qué
nadie hizo nada por nuestra madre, niña golpeada y asustada? ¿Qué pasaba en el
ambiente más inmediato a esa familia? ¿Por qué la paciente, nieta de la abuela
Margarita, quiere cambiar su destino, viniendo a psicoterapia?
Bueno,
porque el ambiente y la relación subjetiva que establecemos con otr@s tiene un
impacto en nuestra biología. Y si mi paciente, cambia, sus hij@s no repetirán
la historia, y tendremos, luego de 4 generaciones un final feliz.
Volvamos
al título: PORQUE SOY PRO VIDA.
Porque
me ocupa no sólo el embrión en gestación si no su madre. Que es el ambiente de ese ser humano, no sólo por 9 meses, sino que
muchísimo más que eso. Recuerde la lactancia y su doble función de alimento
físico y afectivo.
Soy
pro vida, porque para que un ser humano en el vientre se geste bien, la madre
debe estar tranquila, sostenida, sana, amada, así, amará, sostendrá, cuidará
tranquilamente de su hij@.
Soy
pro vida porque hablo de sexualidad abiertamente como algo natural, enseñándole
a mi hijo hombre que se debe hacer cargo de sus fluidos corporales, los que
incluye el semen que trae espermatozoides que en la unión con un óvulo puede
que se geste una vida humana. Y digo, puede que se geste una vida humana,
porque las mujeres abortamos espontáneamente muchas veces, de no ser así de
sabia la naturaleza, estaríamos sobre poblados y con niñ@s mal cuidados, ya que
la mamífera humana tiene la capacidad de cuidar a pocas crías. Por suerte no somos criticadas o
acusadas por estos embarazos que no fueron.
Soy
pro vida, porque le enseño a mis hij@s, que ser madre y padre es muy complejo,
nada de fácil y que no basta con proveerles de cosas, si no que hay que estar,
ahí, porque como los seres humanos tiene la necesidad vital del apego, un@ debe estar justamente para
que se puedan apegar. Debemos estar para nutrirlos y para poder hacer eso, hay
que empatizar con las necesidades de ese otro y satisfacerlas, aunque los 1eros
meses sean sumamente demandantes y tengamos que dedicarnos a limpiar cacas,
reflujos, dormir poco, etc.
Hay que postergar el ego, el exitismo, la vida rápida.
Entonces,
vamos viendo que ser pro vida es ser pro
vida, es decir, nos ocupamos activamente de la vida completa, desde su
gestación hasta su muerte y no sólo durante las primeras semanas.
Soy
pro vida, como much@s, porque cuidamos a los niñ@s, porque estamos cerca de
ell@, los observamos, les secamos las lágrimas explicándoles que lo que sienten
es pena, y los cuidamos para darles contención, información, techo, salud,
educación, cariño, amor y no para usarlos como objetos para nuestras satisfacciones
o perversiones sexuales, aprovechándonos de la necesidad de los niñ@s de ser
tocados amablemente y recibir cariño.
También
somos pro vida, porque no golpeamos a los niñ@s, nada, ni un poquitito, ni a mi
vecino que me cae pésimo, ni al judío, ni al musulmán, ni al extranjero. Dios,
no querría eso de nosotros o ¿sí? Ser pro vida es ser pro vida, cualquier vida.
Además
soy pro vida, como much@s otr@s personas, porque me ocupo de que se sepa que
las “salas cunas” no son el ambiente adecuado para los mamíferos humanos, ya
que está demostrado que hasta más o menos los 3 años necesitamos al menos una
figura significativa para ser bien cuidados. Lo otro es ser mal cuidados y
tratados como objetos sin considerar la subjetividad propia de cada niñ@ y
desarrollar su potencial. Léase a Marta Montaldo y su libro ¿Dónde estás Mamá? http://mujer.latercera.com/2009/09/06/01/contenido/23_433_9.html
Y/o vea este video. http://www.dailymotion.com/video/x72w4n_sue-gerhardt-por-que-importa-el-amo_school de la Investigadora del cerebro de los bebés Sue Gerhardt.
Y/o vea este video. http://www.dailymotion.com/video/x72w4n_sue-gerhardt-por-que-importa-el-amo_school de la Investigadora del cerebro de los bebés Sue Gerhardt.
Lucho
junto a muchos hombres y mujeres, desde donde cada uno puede, por políticas de
apoyo a la maternidad y paternidad, ahí tenemos un pequeño ejemplo, postnatal
de 5.5 meses, que en un comienzo era un atropello a la mujer. Y ojalá
pudiésemos ser tan pro vida, y modernos, aunque de original, no tiene mucho, en
vez de alejar a los hij@s recién nacidos de los cuerpos ambiente de sus madres,
pudiésemos incorporarlos a los ámbitos de la madre, como por el ejemplo al
ambiente trabajo. Hay suficiente investigación sobre los beneficios de la
crianza en brazos y fulares para el desarrollo emocional sano de los bebés.
Esos bebés lloran nada, ya que las madres o padres al estar pegados a ell@s
reconocen y satisfacen de manera rápida sus necesidades. ¿Magia? No, se llama
necesidad de exterogestación.
Bueno,
también ser pro vida es garantizar acceso a la salud física y emocional para el
niño nacido con patologías y para su familia.
Ser
pro vida, es dejar de meter miedo diciendo que la maternidad desciende
laboralmente, porque no lo hace, al contrario nos empodera. Y ¿por qué ser padre
no desciende laboralmente? ¿Qué tal si ellos salen a marchar por igualdad por
sus parejas mujeres? Pero por los pingüinos de Punta de Choros, ahí están tod@s
¡hasta en videos se lucen!
Vamos,
ser pro vida, es que las isapres, a las mujeres en edad fértil, no nos cobren 5
veces más que a un hombre, eso es un abuso, robo, violencia.
Ser
pro vida es luchar porque los planes de salud de los menores de dos años, no
sean tan caros.
Ser
pro vida, es no abusar de la mujer y pagarles el 30% menos que a un hombre en
igual puesto de trabajo.
Ser
pro vida es tener toda la información real
sobre cómo y dónde parir, miren que hacer negocios con el cuerpo de la mujer y
del hij@, no es ser pro vida, es ser perverso.
Ser
pro vida, es garantizar que cada niño tenga cuerpo materno y paterno, para
acurrucarse, sentir su seguridad y crecer firmes y con buena autoestima, para
que no se dejen aplastar por algunos que mandan, para que no se dejen abusar.
Ser pro vida, es más que ocuparse del
silencioso feto que crece 40/42 semanas in útero Eso es fácil. Ser
pro vida, de verdad, es ocuparse del ambiente de ese ser humano.
Ser
pro vida, es cuidar de la salud de la mujer, del hombre, de los niños.
Ser
pro vida, es ser generoso con la educación y que la información esté al alcance de la mano, para poder decidir
libremente.
Ser
pro vida, es dejar de pensar que el ser humano, tenga éste la identidad sexual
que tenga, no tiene opción a decidir, sobre su cuerpo y con quien lo comparte para
hacerse cariño, apegarse.
Ser
pro vida es detenerse y pensar qué nos está pasando que la tasa de natalidad en
Chile va descendiendo a 1.8. ¿Es este sistema social y económico adecuado para
que las madres y los padres podamos criar bien?
Somos
pro vida, los que hacemos la m(p)aternidad visible y con eso hacemos visible
las necesidades de los hij@s, porque ellos son chiquitit@s, con su cerebro
inmaduro y si nosotr@s sus p(m)adres no hablamos por ell@s, ¿quién lo hace?
Soy
también pro vida, porque soy mujer, porque he dado vida, porque trabajo con
mujeres y no quisiera verlas en situación de ningún tipo de aborto, de nuevo,
según la subjetividad puede ser muy traumático. Lo subjetivo existe y cada
mujer es distinta, pero objetivo es que si se aborta y ojo, Chile tiene una de
las tasas más altas de latinoamérica http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S1726-569X2006000200011&script=sci_arttext
y,
si se hace… será porque no hemos hecho lo suficiente por la vida. Es también un
hecho objetivo que es un corte, herida, que ninguna mujer merece vivir. Somos
más que un cuerpo/cosa que se presta. http://www.revoluciondelamor.com/2012/03/el-cuerpo-se-presta.html
Y si
la subjetividad existe ¿por qué no
acompañamos y sostenemos a la mujer que decida llevar su embarazo a término
aunque sepa que la patología que trae su hij@ no lo hará viable? He acompañado
a mujeres con mortinatos y también hemos realizado plan de parto y el plan del
funeral. Compañía para la mujer que decida interrumpir ese embarazo de manera
terapéutica, ¿por qué no la sostenemos en su difícil proceso?
Soy
pro vida porque desde niña supe que existen sufrimientos que no son dignos de
ser vividos por ningún ser humano.
Cuidado
con tirar la primera piedra, en la historia de la humanidad los abortos han
existido siempre, esta es una situación que nos puede tocar a cualquiera. En mi
caso, hace 16 años, el doctor simplemente, me advirtió: “si no te hago un
legrado aspiratorio completo, aborto terapéutico, puedes perder tu útero y tu
vida”. A ese hijo o hija lo deseaba y en mi imaginario, ese fue mi primer hij@.
Lo pasé mal, antes, durante y después.
Leslie
Power
Psicóloga
Clínica


Gracias Leslie por la
ResponderEliminarclaridad con
la
qie expones cuestiones que son complejas..! los links de otros articulos me
parecen contundentes e interesantisimos.
Tu abordaje del tema invita a mirar con Realidad, No desde un discurso u otro, no desde una doctrina u otra, sino desde la Real Dimensión y significación del amar la
vida. Gracias x visibilizarlo, por ayudarnos en eso mucho. Eres una valiente!
Lola, gracias a ti!!! Me costó mucho escribirlo, no resulta fácil explicar términos por decirlo "académicos" de manera que estén al alcance de la mano.
ResponderEliminarBueno, hago lo que puedo... el tema me tiene cuestionando, pensando... aprendiendo.
Un abrazo!
leslie
vaya que lo lograste!
EliminarEstá muy bien explicado desde lo académico y desde lo pedestre, se entiende y se siente.
Gracias por compartir lo que piensas y lo que sientes.
Saludos
Me encanta la manera en la que escribes,tan clara y asertiva, me siento muy bien leyendote y analizando lo que expresas,me identifico contigo, gracias eres un gran aporte, gracias por existir =)
ResponderEliminarManolyta, gracias por tomarte el tiempo y leerme. Y gracias, también por ser valiente y dejar un comentario en este post.
ResponderEliminarUn abrazo
leslie
Me ha gustado mucho, soy provida en el sentido en el que hablas, y al igual que a ti me parece importantísimo acompañar a la mujer cuándo pasa por un aborto, cualquier tipo de aborto: espontáneo, terapéutico o voluntario. Es una situación muy dificil en todos los casos y que puede dejar heridas muy profundas en la mujer. Si encima le ponen trabas, le juzgan, le critican y le dificultan el proceso la pueden destrozar.
ResponderEliminarGracias Silvia, por leerme y escribir!
EliminarBienvenida a la Revolución del Amor
leslie
Leslie,
ResponderEliminarNo sabes como disfrute leyendo. Yo también soy PRO VIDA y soy una convencida que el amor y el respeto mueven no solo montañas, tambien seres humanos y conciencias!!! Siempre firme en nuestros principios.
Viva la revolución del Amor.
Un saludo desde Sines, Portugal
Carola HBecker
Psicóloga
Qué lindo debe ser Portugal!
EliminarGracias por leerme y por dejar un comentario, no sabes como me gusta saber que hay eco, por ahí!!
Te abrazo y bienvenida a la Revolución del Amor
leslie
Leslie, excelente tus columnas y muy útiles!!! Como madre primeriza tuve la suerte de estar a dedicación exclusiva con mi hija durante el primer año y fue grandioso, ahora que volví a trabajar va a sala cuna y le costo acostumbrarse y en la tarde esta con su abuela, yo la veo feliz ahora, pero me preocupa la constante necesidad de estar encima mío el ratito que pasamos juntas en la tarde, me extraña e intento dedicarle a ella todo mi tiempo, toda otra actividad es despues que se duerme!!!!! Viva la vida, viva el apego y seguiré aprendiendo contigo gracias!!!!!
ResponderEliminarLeslie, estás escribiendo maravilla!!!
ResponderEliminarGracias por estos artículos llenos de poder, amor y hermosura!!!
Abrazos inmensos!!!