Paola de 38 años, se sienta en mi consulta con su hija de 3 meses en brazos y de inmediato sus ojos se anclan en los míos, ojos, bordeados por una sombra negra de sueño, cansancio, pena. Nos miramos un rato, se me apretó la garganta y mis ojos se llenaron de lágrimas. En medio del silencio, mientras nos mirábamos, me dijo: “Gracias, ya vi que me entendiste sin necesidad de hablar”.
“Me siento sola, agotada, no doy más, no me reconozco, me siento torpe, odio mi cuerpo, vivo con hambre y sed, tengo sueño, no doy más, voy a morir, de verdad, ¡no doy más!”
Paola llora con fuerzas y me habla levantando la voz.
“Me siento tan sola, me aburro tanto! Es que jamás pensé que esto me iba a pasar, todas aman a sus hij@s, yo te juro que la amo, pero por momentos quiero que se la lleven lejos. No soporto cuando se despierta por la noche, siento ¡justo! cuando se va a despertar y me tapo los oídos para no escucharla… al final voy igual, la saco de la cuna la acuesto en mi cama y le doy pecho, ahí las dos nos calmamos y nos dormimos. Pero después, siento que estuvo mal, que quedarnos dormida juntas le va a hacer mal y va a ser muy dependiente de mi durante toda la vida, debo aprender a educarla, ahora… y yo … ya no doy más”.
Un espacio de silencio y suavemente le dije: “te encuentro razón, yo estaría igual que tú, de hecho, lo he estado”.
Paola con su cara, sus mocos y penas, queda detenida de nuevo en mis ojos.
Conversamos cerca de una hora y media, dio pecho entre medio, mudó a su guagua y nos despedimos con un abrazo apretado. No supe más de ella. Hasta que apareció en un Grupo de Crianza.
El puerperio que se vive durante el postnatal (5.5 meses en Chile) pero que dura alrededor de 2 años, es un período clave en la vida de una mujer, es el momento de apertura hacia la fusión emocional con el cuerpo y mente de su hij@: lo que siento lo siente, intuyo lo que le pasa. Es un momento de la vida, explicados por las neurociencias, que entrega al cerebro de la mujer la oportunidad de producir cambios, redefinirse, encontrar una nueva identidad. Es una oportunidad para re/narrar nuestra historia, gracias a que cada hij@ nos da pataditas justo ahí, donde nos duele. Esas pataditas que nos recuerdan nuestra historia infantil, nuestr@s llantos de guagua, nuestros miedos, sensaciones de abandono, balanceos infantiles. Nos recuerda a la mamá, al papá si es que hubo, a la sensación de la camita de la sala cuna, nos dice del olor de la “tía” del jardín infantil y de las colchonetas donde dormíamos la siesta.
El problema, es que durante el puerperio, nadie nos mira. La mujer está sola. La propia madre en el trabajo, la hermana sobre demandada por trabajo e hij@s, el marido, llegando tarde como la mayoría, en los tiempos que corren. Esperamos con ansias ir al pediatra al “control de niño sano” para salir de la “reclusión domiciliaria” que implica estar 24/7 a cargo de nuestr@ hij@. Los 25 minutos que nos dieron, no son suficientes para llenar nuestro vacío, nuestras ansias de sentirnos acompañadas, acurrucadas, sostenidas por otr@, no importan quien, sólo importa sentirnos no cuestionadas, amparadas, queridas, bien tratadas. Mientras tanto, las demás mujeres, están trabajando, ganando bonos, nosotras … ganando llantos y mocos y a eso le sumamos la culpa de sentirnos felices cada vez que nuestro hij@ se duerme.
¿Pero cómo se logra el acompañamiento necesario si la maternidad es invisible a los ojos de la sociedad de hoy? Sociedad, que valora y premia a la “mejor mujer empresaria” “a la más bonita y sexy”. ¿Cuándo y cómo se valora el tiempo con lo hij@s, los besos que les damos, las tareas que hacemos con ell@s, las llevadas al doctor? ¿Alguien nos premia? ¿Salimos en las revistas por eso? De hecho temas de maternidad en las revistas femeninas de nuestro país, me lo han dicho: “el tema, sorry, no vende”. Y además pagamos 5 veces más en los sistemas de salud.
El puerperio existe aunque no se vea. El problema es que sin políticas públicas de apoyo a la lactancia, crianza, m(p)aternidades, durante el cumplimiento de la ley de postnatal, las mujeres modernas se van a ahogar en las mareas de la maternidad, porque el mensaje fue, “sé independiente”. Tendremos mujeres angustiadas, deprimidas, apanicadas, cortando lactancias, muchas veces duras y violentas ¿por qué? Por que se encuentran a solas y ningún ser humano merece soledad, menos, cuando se es madre. La madre deviene madre en tanto es madre, por eso, ella está naciendo y necesita de cuidados, compañía, cariños, seguridad.
Exactamente lo mismo que necesita su hij@ para crecer sano.
Es crucial que grupos de mujeres o de crianza existan en cada comuna, casas abiertas para el encuentro entre madres en puerperio con sus hij@s en brazos, para que puedan juntas acompañarse, validarse, abrazarse y llorar… Para que juntas podamos pensar como se piensa durante esta etapa de nuestras vidas, para poder ensayar nuestro poder materno, nuestra intuición, nuestro pensamiento que se aleja de lo concreto laboral, para compartir datos, para ser escuchadas sin ser juzgadas, para hacer comunidad maternante, para ser, simplemente ¡más feliz!
Leslie Power
Psicóloga Clínica
Daré próximo círculo de mujeres el 4 de Mayo va la información http://www.espaciocrianza.cl/wp/circulo-de-mujeres-viernes-4-de-mayo-1900/
No se olviden de www.espaciocrianza.cl

Cuánta razón. La mujer afronta los meses posteriores al nacimiento de su hijo de un modo demasiado artificial y enfocado a un fin, que termine pronto para reincorporarse cuanto antes al trabajo. La sociedad no valora la importancia de esos primeros meses y la mujer se siente relegada cuando deberá sentirse orgullosa. Tuve la suerte de estar dos años con mi hija pequeña y fue lo mejor que nos pasó a las dos.
ResponderEliminarSandra, qué ganas de que la información que están entregando las neurociencias y las madres unidas, penetren lo antes posible a toda la sociedad y se sepa, la importancia de los primeros años de vida para, la VIDA, de un hij@.
ResponderEliminarUn beso!
leslie
Lesly cuanto hubiese querido haber conocido a toda esta gran tribu, incluida tu, durante mi primer puerperio en el 2004... la pasé tan mal, que aún no soy capaz de escribir al respecto; y no por mi hijo a quien amo con toda mi alma, sino por la autoexigencia, por la soledad que describes y que en mi caso, y en ambos embarazos y puerperios, se agravó con el hecho de ser una "expatriada", sola y sin familia, solo apoyada por un marido que ha tratado de dar todo de sí, a su manera.. que algunas (muchas) veces no ha sido en la manera que mi alma necesitaba... Me he dedicado con alma y cuerpo a mis dos hijos, (esa ha sido la parte afortunada de la historia), y he podido estar a su lado, siempre y en cada momento de sus vidas, sólo me he separado de ellos en dos ocasiones y nunca más de 48 horas.. y sé que lo he hecho bien, que el dolor y la soledad las he superado, y que mis hijos crecen bien, que nadie los hubiese cuidado como yo... Pero me faltó coraje, compañía y guía en las primeras etapas... y a diario trato de suplir esas carencias con mimos y caricias, con tiempo de calidad... no sé si lo lograré. Un abrazo muy grande... Catalina Echeverry.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo ♥♥♥♥
Eliminarllegue a llorar con lo que escribiste, pasa que tengo un hijo de 1 a 2 m y estoy embarazada nuevamente de 4 ,meses, el padre nos abandono, està con otra mujer y bueno... estoy sola... me llega todo muy fuerte, porque es mi realidad... gracias por escribir sobre ello, hace que lo que siento no es una completa locura.
ResponderEliminarGracias Leslie por expresarte con tanta claridad, con mente y corazón. Para mí el puerperio supone una gran oportunidad para iniciar un viaje interior que nos puede ayudar a renovarnos y afianzarnos como las mujeres que somos, a pesar de la soledad y de la sociedad patriarcal. Ojalá nos encontrásemos con un entorno más empático, informado y respetuoso. Un fuerte abrazo!
ResponderEliminarEmilio Y Cocolina, gracias por sus comentarios, lo único que espero es recuperar valores éticos para ver lo evidente.... lo que a much@s nos cuesta ver.
ResponderEliminarlos abrazo
leslie
Leslie! tengo el "ojo aguao" porque justamente en estos días "el monstruo que vive en mi" está saliendo a flote y está desesperao! no hago más que pensar que desearía tener unas "vacaciones de bebé" y poder estar sola un solo día, y lo veo tan lindo, me sonríe me hace muecas, me llama, me busca y cuando no alcanzo a satisfacerlo a tiempo me reclama y llora y ya su llanto me empieza a exasperar y ahí es cuando el monstruo ataca y quiere darse media vuelta e irse, me siento tan sola! pero gracias a esta comunidad virtual que está ahí para acompañarnos y poner nuestras vivencias en letras de alguien más!
ResponderEliminarGRACIAS!
vero y Juanda, te abrazo!! no hay nada que me ocupe más en mi profesiónvida que la madre en puerperio... no estás sola y cuida de no estarlo ;)
Eliminarun besito
leslie
GRACIAS!!
ResponderEliminarrecibimos ese abrazo!
y la compañía que nos haces con tus palabras!
Porque estas en Chileee!?!?!?
ResponderEliminarSoy de Uruguay y estoy en esa situacion, y como la mayoria de las respuestas que lei... tambien me siento asi,con esa necesidad de "vacaciones"
Para peor el lunes me reintergo al trabajo y creo que me estoy quedando sin leche para seguir amamantando a mi hijo... :(
Me han enviado a un grupo de madres con depresion post parto y a consultas indiviaduales con una de las psico.
Estoy mal, cansada, me siento sola y triste!!!
besos Leslie!!!
Linda, pero estamos todas juntas a través de la red, para no sentirnos tan solas!! TRIBU 2.0!!
EliminarPuedes mantener tu lactancia durante la noche, colechando... puedes ir a www.espaciocrianza.cl en ALIMENTACIÓN , LACTANCIA... Y VAN ENCONTRANDO DATITOS.
Te abrazo desde Chile
leslie
Qué sabias palabras, yo todavía estoy viviendo algunas de esas sensaciones y ya hace casi 20 meses que mi hijo nació. Mi yo, ha quedado en un último plano después de todo lo demás. Saber que existen otras madres así no me reconforta pero hace que la carga sea compartida y mas llevadera. Con tu permiso, me quedo por tu blog con tu permiso y te invito de paso a conocer el mío ;)
ResponderEliminarhttp://yanethpoints.blogspot.com.es/
Un saludo
Leslie... gracias por el amor que entregas en tus escritos, que me alientan y que por sobre todo me ayudan a comprender que no estoy sola, que por suerte tengo a mi madre, a mis hermanas y mi hermano, a mis tíos, que llenan de amor esta labor y me acompañan.
ResponderEliminar"lo que siento lo siente" por eso decidí seguir este camino sin la compañía de una pareja, pero tengo a todos los compañeros/as que ya mencioné.
Me alegro tanto que recibas apoyo... hay tantas tan solas...
Eliminarun abrazo
leslie
Ayer escuchaba a Sigrid Alegria en una entrevista en la radio, hablaba de su guagua que nacio prematura y de la maternidad... dijo algo tan cierto, "las mujeres chilenas hacemos todo lo posible por que no se note que estamos embarazadas en el trabajo y despues que no se note que tuvimos guagua cuando volvemos a trabajar" parece que estamos todas locas!! aca estoy yo echando de menos mi guagua en la oficina...
ResponderEliminarGracias Leslie por escribir para todas nosotras es como si fueras esa mejor amiga que siempre tiene la palabra justa en el momento indicado.
Cariños!!
Qué lindas palabras... gracias por dejar tu comentario, amiga.
ResponderEliminarUn abrazo
leslie
somos millones....
ResponderEliminarMe sentí así, tal como bien describes, las dos primeras semanas de vida de mi Gabrielita. Mi embarazo fue excelente, lamentablemente el parto por cesarea y la recuperación no lo fue...me sentí estafada!!!! Añoraba los días en que estaba con mi pancita. Tuve que aprender a identificar esta nueva yo, "estúpida", torpe, con cara de poto, con una ansiedad que me hacía deborar todo (como no hacerlo si no podía comer cuando tenía hambre sino cuando podía) hinchada y estítica, con la piel seca porque no tenía ni tiempo para ir al baño o ponerme crema después de la ducha....jajajajaja que locura. Ahora estoy más reconciliada con mi nueva yo y con mi nueva imagen. Afortunadamente cuento con la ayuda de mi mamá que viene algunos días (lo que me permite salir a comprar pan ehehehehe) y con la ayuda de mi marido. Gracias a Dios con los dos meses y medio de mi Gabrielita comienzo a disfrutar esto de la maternidad...claro que por ahora me da el "cuero" para ser mamá nomás...ni pensar en ser esposa, amiga o amante. Se hace lo que se puede! P.V.V
ResponderEliminarMe ha encantado desde el título <3
ResponderEliminarEs tan difícil cuando hay personas de tu propia familia te urgen para que te "despegues" de tus hijos, que mi hija de tres años y mi bebé de 5 meses ya están lo "suficientemente grandes", para dejarlos con otra persona en la noche, y así yo salga de noche a cenar y a cumplir mis "deberes conyugales"... en mi caso, mi suegra es la que más me presiona, y cuando le dije que estoy en etapa de puerperio, ella me dice que esas son cosas que yo me meto en la cabeza; me hieren mucho ese tipo de actitudes, jamás recibo un comentario como "qué lindos están los niños" o "qué buena mamá eres" (y ni hablar de las críticas de porqué aún no he perdido todo el peso del embarazo si ya han pasado 5 meses, o de que disfrute el colecho o que mi bebé duerma siesta en brazos), pero como dice Leslie, me pongo bien sirena, no dejo entrar a nadie que quiera evitar que proteja a mis hijos y los ame por sobre todo lo demás. A mis cachorros los voy a disfrutar siempre, incluso cuando les llegue la edad de tener sus propios "brillitos" :-) Gracias a todas por compartir!! Ayuda a sanar <3
ResponderEliminarQue hermoso lo que he leido me he sentido tan relacionada y a la vez tan aliviada, creia estar loca, estoy criando a mi cuarto hijo y es el primero con el que me he quedado en casa a compartir el 100% de mi tiempo, que duro habia sido... gracias por el articulo
ResponderEliminarEl puerperio es sin duda un periodo especial, me identifico con varios comentarios y que satisfacción se siente cuando en un mundo de exigencias te encuentras quienes ven bajo tu mismo prisma.
ResponderEliminarEspero que Paola hoy duerma feliz y sin culpa con su bebé, entendiendo que el colecho es lo mrjor para ambos.
Gracias Leslie